Los drones de ala fija ayudan en el monitoreo tridimensional de la calidad del agua del lago.
El lago en esta zona clave de abastecimiento de agua abarca 50 kilómetros cuadrados. El muestreo manual tradicional para el monitoreo requiere recolectar muestras de agua en múltiples puntos desde una embarcación, lo que toma 2 días para una sola sesión de monitoreo, con una cobertura de datos inferior al 30%, y dificulta la detección de anomalías repentinas en la calidad del agua. Tras la introducción de un sistema de inspección con drones de ala fija, los drones equipados con sensores multiespectrales de calidad del agua y dispositivos de muestreo automático pueden escanear 100 kilómetros cuadrados de agua por hora a lo largo de una ruta preestablecida, obteniendo simultáneamente datos sobre seis indicadores clave, incluyendo clorofila-a, turbidez y oxígeno disuelto.

